Cómo leer el número de lecciones que promete una app

Abres la ficha de una app de inglés para tu peque y lo primero que ves es un número grande. Cientos de lecciones. Miles de palabras. Decenas de horas de contenido.

Ese número casi nunca es mentira. Y casi nunca significa lo que tú entiendes al leerlo.

No hace falta desconfiar de nadie para protegerse de esto: basta con saber que una lección puede estar en cuatro estados distintos, y que el número que se anuncia suele ser el del estado más temprano, que es siempre el más grande.

Los cuatro estados de una lección

Piensa en una canción del catálogo de cualquier app que enseñe con audio:

  1. Diseñada. Alguien decidió que existirá: qué vocabulario introduce, qué nivel tiene, qué lugar ocupa en la secuencia. Es una fila en una hoja de cálculo.
  2. Escrita. Tiene letra, traducción, glosario, preguntas. Se puede leer entera. Todavía no suena.
  3. Grabada. Hay audio. Alguien la cantó y se guardó el archivo.
  4. Instalada. Está dentro de la app que tu hijo abre esta tarde, con el audio sincronizado palabra por palabra.

Los cuatro son trabajo real y ninguno es humo. Pero solo el cuarto responde a la pregunta que tú estás haciendo, que es: ¿qué puede abrir mi hijo hoy?

Y aquí está el detalle importante: los cuatro números no se suman. Cada estado contiene al siguiente. Si una app dice «300 diseñadas» y «20 instaladas», no tiene 320 lecciones: tiene 300 planeadas de las cuales 20 se pueden usar.

Las tres preguntas

No hace falta ser experto. Con estas tres, cualquier número se ordena solo:

1. ¿Cuántas puede abrir mi hijo esta tarde? Es la única cifra que cambia su semana. Si en la ficha no aparece por ningún lado y en su lugar hay palabras como contenido, material o actividades, casi siempre es porque el número pequeño no luce.

2. ¿De cuándo es ese número? Un catálogo en producción se mueve. El nuestro se movió cinco veces en una sola noche mientras escribíamos la página que lo publica. Una cifra sin fecha al lado no es un dato: es una foto de un día que no sabes cuál fue.

3. ¿En mi idioma, o en general? Este es el que más despista, y no es mala fe: es que la pregunta es ambigua. Una app puede tener un catálogo enorme en inglés y una parte pequeña traducida al idioma de tu casa. Las lecciones existen; las que tu hijo entiende son otras menos. Si la app enseña varios idiomas, el número que importa no es el del catálogo: es el de tu pareja de idiomas — el que hablas en casa y el que quiere aprender.

Lo mismo, aplicado a nosotros

Sería raro escribir esto y no pasar por el mismo filtro.

Nosotros publicamos las tres cifras de nuestro catálogo por separado —las escritas, las grabadas y las instaladas—, con la fecha de cuándo se contaron y de qué archivo salen. Y las publicamos por pareja de idiomas, no solo en total: hay una tabla con todas las combinaciones, incluidas las que hoy están vacías, en la página de idiomas.

La cifra que más nos gustaría enseñar es la de lecciones escritas, porque es la grande. La que ponemos delante es la de instaladas, porque es la que contesta a tu pregunta. Hoy es bastante más pequeña, y decirlo en voz alta es más barato que la alternativa: que lo descubras tú el domingo por la tarde, con tu hijo al lado.

Y una cosa que ningún número te va a decir

Ninguna de estas cifras mide si tu peque va a aprender. Miden cuánto material hay, no qué pasa en su cabeza. Para eso hacen falta meses de uso real y una forma seria de medirlo, y cualquier app que hoy te prometa un porcentaje de mejora se lo está inventando —incluidos nosotros, si algún día lo hacemos—.

Lo que sí puedes hacer antes de instalar nada es esto: mira el número, haz las tres preguntas y quédate con la respuesta a la primera. Si nadie te la quiere dar, ya sabes bastante.